Notas de lectura de SENDAS DE INVIERNO. Por José Luis Abraham López
La lectura de Sendas de invierno, gestado bajo la sombra tutelar del Moncayo, nos sitúa ante una geografía física como espiritual. Fulgencio Martínez nos lleva de la mano por un paisaje herido por el incendio y la sequía, donde las cenizas aún calientes y los higos asurados por el rigor estival se activan como metáforas de una resistencia silenciosa. Es la suya una escritura que late –más que de la urgencia– del observador atento a lo cotidiano, allí donde el saludo al vecino imaginario de una Soria intemporal se convierte en un acto de fe literaria.
A lo largo de los poemas percibimos la fragilidad de la materia frente a la persistencia del símbolo. Mientras el fuego amenaza con borrar los límites de lo real, la escritura se aferra a la memoria para rescatar la belleza de lo que parece destinado a desaparecer, como también la memoria, la conexión y emoción de la Naturaleza (paisaje vivo y viviente), la transitoriedad de todo lo vital…; sin faltar el reconocimiento del dolor pasado y la aceptación del presente despojado.
Como ese Lázaro que se levanta en la sepultura urbana del poema, Sendas de invierno nos invita a habitar una única palabra que pulsa los huesos y aleja la pereza. Es, en definitiva, una lección de humildad frente a la Naturaleza y un testimonio de cómo el arte, incluso desde el dolor, es capaz de abrir un mar en el pecho del ser humano.
Al final –parece decirnos el poeta–, lo único que queda es el afecto que sembramos y la memoria de habernos detenido, al menos una vez, a contemplar la belleza de lo sencillo.
DOS ESTACIONES Y UN INTERMEDIO
1
SENDAS DE INVIERNO…
Sendas de invierno, con el azul
rayando en el cielo…
Abiertas ramas desnudas
de la higuera y del nogal silvestre;
cauces diminutos de agua
que expiran en la linde
de una huerta, en un caballón sediento;
carreras de pájaros
entre las altas copas de las nubes…
No dejaré nunca de admirarme
de vuestra sosegada compañía.
El libro será presentado en el Ateneo de Madrid (c/ Prado, 21) el jueves 5 de marzo de 2026. Será en la sala Pérez Galdós, a las 19:00 H. Presenta el poeta José María Herranz e interviene también el autor del libro de poemas, Fulgencio Martínez.
